miércoles, 19 de octubre de 2011

Aparecen billetes falsos de cinco euros en Vilagarcía



Una repartidora de Vilagarcía encontró hace poco, al finalizar su jornada laboral, un billete de cinco euros entre la recaudación del día. Nada más tocarlo, y al compararlo con otros del mismo valor, pudo comprobar que era falso. No es habitual que a la trabajadora le puedan colar un billete falsificado, porque se conoce todos los trucos para detectarlos, además de utilizar habitualmente las máquinas que los identifican. Pero como reconocía después de hacer ese extraño descubrimiento, «yo tengo cuidado con los billetes de 50 euros o con los de 20, pero nunca pensé que falsificasen los de cinco».

La repartidora, acostumbrada a detectar los billetes falsos con todo tipo de métodos -ya sean visuales, por tacto o utilizando los artilugios fabricados a tal fin- no tardó en descubrir que el de cinco euros que tenía entre sus manos era falso. «Lo supe por el tacto, porque está hecho de un papel distinto a los de verdad, es como el papel del monopoly, y también por una banda que tiene que en los de curso legal es rugosa y en este es lisa».

El billete falso se diferencia de los de curso legal por el tacto y porque carece de bandas rugosas

En la comisaría de la Policía Nacional de Vilagarcía no había constancia de que hubiese billetes falsos de cinco euros en circulación, aunque el hecho de que ninguno de ellos llegara a sus manos no implica que no estén en movimiento. «Es muy probable -opinaba un comerciante- que estén realmente circulando como si fueran legales, sin que nadie se dé cuenta de que son falsos».

Y es posible también -o eso opinan los que los tuvieron en sus manos- que quienes los fabrican se hayan molestado en poner en el mercado billetes de tan poco valor para burlar, precisamente, los controles que hay sobre los de más cantidad; es decir, los de 20 y los de 50 euros.

Los billetes falsos se pueden detectar generalmente a simple vista, por las diferencias que mantienen con los legales, pero a veces la falsificación está muy bien hecha y solo se puede descubrir si es legal o no con métodos o aparatos más o menos sofisticados que van, desde la simple lupa o el rotulador que los pone en evidencia, a máquinas de detección a través de láser, rayos ultravioleta o bandas magnéticas.

«Es probable que estén circulando como si fuesen legales, sin que nadie se dé cuenta»

No hay comentarios:

Publicar un comentario